inter————accions

2016/17 Live Cooking University∨∨

Construcción experimental de un espacio (intra)institucional de educación superior

2016 – 2017, Fabra i Coats, Barcelona

 

En el marco de Cohabitar entre-

 

En relación al programa y la exposición Cohabitar entre-  [Emergencias institucionales / prácticas artísticas / procesos colectivos], el curso Live Cooking University propone una revisión y una exploración sobre modelos experimentales de aprendizaje profesional basados ​​en la práctica colaborativa a partir de la creación de comunidades de aprendizaje para discutir, generar alternativas y reflexionar sobre un modelo transversal y bisagra entre espacios educativos institucionales y no institucionales.

La cocina es un espacio de producción, donde el interés recae en el proceso de ejecución. Un espacio que puede ser de producción experimental, de ensayo-error, es decir, un laboratorio. Es un espacio para compartir conocimientos e integrarlos en elaboraciones de políticas experimentales. Tomando la cocina como espacio simbólico, y el ejercicio culinario como producción de conocimiento compartido, el curso se desarrollará a lo largo de varias sesiones en formato de workshop, para compartir técnicas, herramientas y recursos en relación a las diferentes cuestiones que aborda el programa. Así, el objetivo del curso es diseñar protocolos para la construcción de un espacio alternativo de producción de conocimiento, que articule una formación académica y una formación autogestionada.

El curso va dirigido a todas aquellas personas de diferentes campos y contextos interesadas en conformar un grupo de investigación para esta experiencia -en especial profesores, investigadores, estudiantes de grado, máster y doctorado de entornos académicos y no académicos- repensar, conjuntamente, estos espacios de producción de conocimiento y construir uno nuevo en el marco de este proyecto.

Programa

Sesión 1 | 12 de noviembre – 17h a 20h – Ateneu La Armonía
Creación de recetas para una nueva institución educativa
Primera sesión abierta, de discusión y debate con el objetivo de hacer un llamamiento a participar en el curso y conformar el núcleo de trabajo. Se pondrá en relación las temáticas y se explicará el proceso de desarrollo de las sesiones durante el curso.

Sesión 2 | 19 de noviembre – 17h a 20h
Diseño de espacios de producción de conocimiento
A partir de la construcción de un imaginario espacial, en esta sesión reflexionaremos, analizaremos y cuestionaremos tanto la estructura arquitectónica como las relaciones departamentales y funcionales del modelo institucional. 

Sesión 3 | 03 de diciembre – 17h a 20h
Fisuras, puentes, caminos y espacios de contacto
En esta sesión se propone vincular espacios no académicos con los espacios educativos institucionales y establecer una receta o protocolo de acción para posibles funcionamientos transversales de los espacios de producción de conocimiento. 

Sesión 4 | 17 de diciembre – 17h a 20h
Reconocimiento y valor de los conocimientos
El objetivo de esta sesión es establecer las premisas a considerar para dar valor y reconocimiento a los conocimientos y competencias adquiridas en diversos espacios educativos deshaciendo los espacios hegemónicos de legitimación. 

Sesión 5 | 14 de enero – 11h a 14h
Interfaz de una red de intercambio
Construcción de una red de intercambio de recursos pedagógicos, materiales y humanos, y diseño y maquetación de su interfaz operativa como modelo de comunicación y ejecución del intercambio. 

Sesión 6 | 28 de enero – Ateneu La Armonía
Desaprender en las aulas, aprender en la ciudad
Generar colaboraciones entre proyectos educativos y proyectos sociales (públicos y autogestionados). Reconocer los valores y oportunidades de estas colaboraciones. 

Sesión 7 | 18 de febrero – 12h a 17h Comida colectivo
Afectos y desafectos de una relación de colaboración
Diagnóstico y diseño de protocolos para una relación de colaboración afectiva como cierre del curso, valorando las relaciones que se han establecido y los posibles desafectos que también se habrán producido. El objetivo de esta última sesión es también una revisión y evaluación de todo lo hecho, poniendo énfasis en el hecho afectivo indispensable en cualquier práctica colaborativa.

Recetas

RECETA 1# – LOS INGREDIENTES

La cocina es un espacio de experimentación. Popular y cotidiano, es un espacio desde donde repensar el contenido y la forma de lo que hacemos. Ingredientes conocidos para combinaciones innovadoras, pero también nuevos ingredientes para procedimientos de siempre. Este espacio recoge prácticas colaborativas y saberes otros que se integran en una proceso contemporáneo colectivo que utiliza, simbólicamente, la idea de nuevos modelos culinarios que parten de nuevos modelos de economía alimentaria, de producción, distribución, consumo y digestión, esenciales para la construcción de nuevos modelos institucionales.

En esta cocina por tanto, necesitaremos los siguientes ingredientes a partir de los cuales elaborar colectivamente recetas para hacer posible un nuevo modelo institucional / universitario bisagra conectando, abriendo, compartiendo, construyendo, conociendo y reconociendo todos los recursos materiales, políticos y relacionales disponibles:

1. Los espacios institucionales no son sólo materiales sino humanos, los cuales determinarán las relaciones de colaboración que se produzcan. Espacios simbólicos que se extienden más allá de los espacios normativos y que proporcionan una mayor resiliencia en el flujo de necesidades y deseos del contexto en el que se inscriben.

2. La fricción entre espacios como oportunidad para repensar las relaciones entre estructuras e individuos. La necesidad de abrir caminos y zonas de contacto. Entender los espacios entre- como franjas temporales y no cortes perpetuos de separación y dominio vertical.

3. Sustituir los espacios de dominio disciplinario por espacios relacionales, potenciando su transversalidad y adaptabilidad.

4. Poner en valor los conocimientos y saber expertos y no expertos por igual. Estableciendo así, nuevos valores temporales y flexibles para lo conocido y compartido creando un nuevo sistema de legitimación basado en la transferencia y la libre circulación.

5. Poner en juego las economías del bien común. Repensar la capitalización y rentabilización a partir de parámetros basados ​​en la colectividad y la colaboración.

6. Vincularse un modelo económico sostenible diseñando una transición pautada. Una transición a través de la cual repensar un ecosistema del cambio.

7. Adaptarse a los ritmos, a las intenciones y la determinación, es decir adecuar el ritmo del proceso a las necesidades, permitiendo el imprevisto y abriéndose la diversión.

8. Generar espacios de confianza, que impliquen tiempo y relaciones sostenidas y tranquilas.

9. Revisar los modelos de voluntariado a través de mecanismos afectivos, la amistad y la sostenibilidad económica anulando la (auto) explotación y promocionando el cuidar y el cuidarse. Tener en cuenta las condiciones materiales, políticas y relacionales individuales y colectivas.

10. Negociar como actitud, no como estrategia. Valorar el disenso y utilizar el consenso como una dirección y no un fin.

 

RECETA 2# – DISEÑO DE ESPACIOS DE CONOCIMIENTO

Nuestra mirada está cargada de deseos e imágenes preconcebidas por las propias vivencias y expectativas sobre los espacios. La imagen creada a partir de un texto nos permite construir un espacio, en el sentido amplio del término, que ejercite un dentro y fuera simultáneamente en su corpus relacional y funcional. Espacio sedimentario que se forme a partir de experiencias sometidas a la acción de los agentes atmosféricos y la actividad de organismos externos que lo alteran. Espacio nómada que se desplaza, se divide, arrastra y deja rastros de lo que es. Un espacio de proyección de deseos y memoria.

Vemos que se hace necesario la creación de un espacio para la negociación continúa entre agentes, ingredientes e intercambio de recetas y procesos de elaboración, donde la misma práctica de intercambio deja de ser dual para convertirse multiplicada y diseminada. Cómo crear paralelamente pero, una constelación de espacios efímeros que ocupan la ciudad y la transforman a través del contenido, pero también de su forma?

1. Es importante el mantenimiento de un espacio que sea la referencia y punto de partida desde el cual se articula y se negocia una red de espacios temporales.

2. Este espacio debe ser abierto y polivalente en cuanto a su forma física, que sea capaz de incluir multitud de procesos y prácticas. Las múltiples necesidades, individuales y colectivas, son mutables y, por tanto, debe adaptarse a esta mutabilidad.

3. Un espacio que a pesar de permitir la flexibilidad deje sedimentar ideas y experiencias, y que estas transformen a la vez el mismo espacio para futuros eventos.

4. Buscar la confortabilidad, cumpliendo con las necesidades de habitabilidad de sus usuarios. Así, aquellas necesidades que no pueda suplir el mismo espacio se deben encontrar en otros espacios que proporciona la ciudad, formalizando la creación de espacios temporales, satélites del proyecto.

5. Necesidad de unos espacios íntimos y de reposo individuales para liberarse de una constante colaboración y así desarrollar mejor y, desde los espacios comunes, gestionar las fricciones y el desacuerdo.

6. Así, tenemos un espacio que permite la creación de autonomías que a su vez, generarán diferentes relaciones. Un espacio tranquilo, resiliente, para el diálogo y el pensamiento.

7. Buscar la sostenibilidad del espacio a partir de las economías colaborativas y la relación con la comunidad que la rodea y la conforma.

8. Un espacio que incorpore diferentes códigos y lenguajes, analógicos o digitales, académicos o basados ​​en la experiencia y la vivencia.

9. Regirse por una transparencia, física y relacional, de una base ética, que deje fluir y diseminar la producción pero negociando su extensión entre los agentes implicados.

10. Finalmente, un espacio de confianza que permita la crítica y el cuestionamiento de las estructuras de poder que tienen lugar.

 

RECETA 3# – FISURAS, PUENTES, CAMINOS Y ESPACIOS DE CONTACTO

Las estrategias actitudes, intenciones y posicionamientos generan elementos que construyen fisuras, puentes, caminos y espacios de contacto, capaces de mantener una organización horizontal resiliente y mutable respecto a las necesidades colectivas e individuales de los agentes que la forman. Así, una forma de organizarse de acuerdo con las necesidades genuinas y la constante negociación median la tensión y el conflicto que enriquece el espacio y le dota de su potencialidad.

En definitiva, es a través de la complicidad y el afecto que es posible transformar y reparopiarse de la institución o facilitar la creación de fisuras que la transformen colocando una cuña que deje abierto un espacio de relación o conexión entre el dentro y el fuera.

1. Las instituciones son como la calle, se deben reclamar. La lucha por las instituciones son una lucha por lo que es de todos.

2. Para llegar a transformar la institución internamente, las fisuras creadas deben permitir trabajar con la complicidad de la gente que está dentro. Complicidades que promuevan una transición pautada y afectiva. Una transición dentro y fuera, sobre lo formal e informal.

3. Por lo tanto, trabajar sobre una idea social de la estructura y función de la institución a partir de las complicidades individuales y colectivas de los agentes que forman parte.

4. Trabajar no a partir de las dicotomías y la oposición, sino de la propia definición de este espacio bisagra como facilitador de la mediación. Un espacio que, al mismo tiempo, debe ser cuidadoso y cerrado para que germine, así como permeable y flexible para poder adaptarse.

5. Es necesario el compromiso de la comunidad creada alrededor de este espacio. Hay que definir qué sentido damos a las comunidades de aprendizaje conformadas por agentes que encarnan simultáneamente varios roles (estudiantes, profesores, administración, comunidad local, etc.).

6. Debe existir la porosidad no sólo en el espacio y en las posibilidades del mismo (entrada – salida) sino también la porosidad en los roles y las funciones de los agentes.

7. La escucha y la comunicación son acciones básicas para generar estas fisuras, redefinir la institución y encontrar respuestas. Relatos vinculados a los valores y las actitudes que, como pilares, nos permiten encontrar y definir nuevos caminos.

8. Es necesario un grupo motor facilitador que gestione de forma continuada la relación entre las personas que conforman esta comunidad de aprendizaje.

9. Integrar las necesidades individuales. Así, una de las funciones del grupo motor facilitador de esta comunidad de aprendizaje es la de detectar las necesidades individuales y colectivas (crisis, conflictos, tensiones, etc., que hay que enfrentar y canalizar), y revisarlas de forma orgánica.

 

RECETA 4# – RECONOCIMIENTO Y VALOR DE LOS CONOCIMIENTOS

En una (hipotética) institución bisagra de educación superior, qué premisas se deben considerar para dar valor y reconocimiento a los conocimientos y competencias adquiridas?

Compartimos experiencias como docentes y como estudiantes, como aprendices y como maestros, como investigadores y artistas. Lo hacemos pensando en formas otras de desarrollar una relación afectiva, clave en el planteamiento de estas recetas. Nos preguntamos ahora qué aspectos debemos tener en cuenta en relación a la creación de un sistema de reconocimiento que permita desarrollar la actividad a partir de la mejora y la innovación constante para sí misma, pero que signifique un aislamiento respecto al resto de espacios o instituciones, sean del carácter que sean:

1. Los espacios nómadas, desarrollados en anteriores recetas, cambian la dinámica habitual de una clase y enriquecen la experiencia docente, pero también tienen una implicación a considerar respecto como se asimilan los conocimientos, con qué tiempo ya partir de qué desplazamientos se hace. Como se saborea un plato depende de cada uno, de sus gustos, aptitudes para la cata y su tiempo vital. Así desde la raíz etimológica de saborear, la sabiduría es un plato que de cocción pausada y sin un único final.

2. En el contexto artístico las residencias a menudo son espacios compartidos de viaje, un viaje a través de la investigación y el proceso creativo, que de nuevo, parte de unos tempos relativos a la colectividad o individualidad protagonista. El equilibrio entre los límites temporales y especiales de los agentes exteriores y los interiores es el pan que siempre acompaña la comida.

3. Así, se considera que el criterio sobre si se han logrado o no de los conocimientos debe ser individual, y por lo tanto, la definición del sistema de evaluación dependerá de cada uno. Asumiendo de este modo, parte de la responsabilidad, junto con el resto de agentes que componen el proyecto, que de forma horizontal, acuerdan un sistema de valores o reconocimientos respecto al contenido y los objetivos de la etapa educativa.

4. Debemos renunciar pero los sistemas hegemónicos? O tenemos que encontrar una manera de parasitar las instituciones para evitar un aislamiento del modelo que se propone? Una problemática constante en los modelos no institucionales o autogestionados, que dificultan un sistema de intercambio afectivo y efectivo respecto a la red de espacios, sean o no institucionales. Por lo tanto, se propone buscar fisuras burocráticas y sociales que permitan la interacción entre los sistemas de reconocimiento y certificaciones.

5. Dar valor los conocimientos no significa jerarquizarlos o ordenarlos verticalmente, sino entender su función en los ámbitos en los que se inscriben, sean estos académicos, o cotidianos.

6. Sin embargo, la formalización de los procesos de aprendizaje, individual y colectivo, es importante para socializar el resultado, a la vez que es metodológicamente interesante para concluir e investigar sus aplicaciones.

7. Finalmente, las limitaciones respecto a esta metodología, significan un punto de partida a partir de la cual desmontar la estructura que sustentan y encontrar formas otras de desarrollo del aprendizaje: cambiando los roles, repensando el concepto de experto, repensando la formación profesional.

 

RECETA 5# – INTERFAZ DE UNA RED DE INTERCAMBIO

La idea de interfaz la entendemos como superficie limitadora compartida por dos sistemas; como superficie interna de contacto entre dos materiales diferentes o entre cada una de las fases de un sistema heterogéneo, como, entre las fases sólida, líquida y gaseosa de un sistema; o como unidad funcional que permite poner en comunicación sistemas con diferentes funciones o características. Estas definiciones nos permiten abrir el debate sobre cómo diseñar un medio y un cuerpo relacional, un espacio intermedio desde donde comunicar, dar a conocer y vincularse a una red mayor de agentes cómplices de una propuesta como ésta.

Se quiere dar importancia y atención al hecho comunicativo como productor de sinergias y de intercambio afectivo entre proyectos. Por ello se debaten los siguientes aspectos a tener en cuenta para el modelo institucional:

1. Las políticas de representación son importantes para la definición del proyecto, que requiere una primera capa de contacto a través del título y la introducción como conceptos y creadores de una referencia integradora y no reduccionista.

2. Es necesaria una reflexión sobre los códigos de comunicación que se utilizan, evitando tecnicismos académicos que excluyen a una gran parte de la población, pero buscando a la vez nuevas formas de comunicar por ser fiel a la filosofía del proyecto y facilitando la creación de nuevas narrativas. Hay que tener claro a quién te diriges para diseñar la interfaz más adecuada.

3. Repensar una interfaz mutable, dinámica, que sea fácilmente apropiada para sus usuarios, y por tanto, que estos puedan innovar y mejorar cuando se estime oportuno.

4. La interfaz debe contener titulares descriptivos y cumplir con las expectativas creadas, deben ser nodos de continuidad y conexión integrando las condiciones de caducidad y mutabilidad del lenguaje. La interfaz por tanto siempre será caduca y obligada a renovarse continuamente como un ente orgánico.

5. La interfaz es una máscara reversible, funcionalidad es interna y externa a la vez, por lo tanto, se debe repensar la tensión entre lo que se muestra y dejamos ver, y lo que escondemos.

6. La circulación interior, espacio líquido, en relación a lo vital y placentera, pone sobre la mesa la idea de interfaz como vehículo de oxígeno, lo que mantiene vivo el proyecto.

7. Hay que tener en cuenta que la lectura de la interfaz depende del contexto y la percepción del lector, y por tanto, la subjetividad y los imaginarios inherentes a los usuarios deben tener siempre en cuenta.

8. Por lo tanto, la interfaz debe permitir la interacción y facilitar la toma de decisiones por parte del usuario. Debe ser un espacio que siempre se vaya vaciando para que pueda entrar aire nuevo, contenidos y perspectivas innovadoras.

9. Finalmente, el diseño y funcionalidad de un espacio-medio interfaz debe facilitar la integración de todas las subjetividades y permitir la creación de nuevas.

 

RECETA 6# – DESAPRENDER Y APRENDER A LA CIUDAD

La cocina es un espacio de referencia donde conviven diversas formas de pensamiento y acción. Pero la cocina no es un espacio aislado, necesita proveerse de ingredientes, de herramientas y utensilios, de personas y de ideas. Como se ha desarrollado anteriormente, es importante tener un espacio fijo de referencia, pero hay que nutrirlo a través de las colaboraciones con otros agentes externos que suministre los ingredientes, pero que a la vez también son consumidores (no en un sentido capitalista) de lo que se produce (tampoco en relación al capital).

La ciudad ofrece todo lo que necesitamos para desarrollar nuestra oferta gastronómica. Entendemos la ciudad no como el espacio urbanizado, sino como un territorio de colores y texturas y sin fronteras. Su extensión depende de los vínculos de colaboración con los agentes vecinos, situados en un paisaje rural tanto como urbano. La ciudad es contenido, medio y contexto de esta aprendizaje y experiencia compartido. La ciudad puede ser una gran universidad, un espacio inmenso de producción de conocimiento:

1. Comunicar y compartir las iniciativas propias con otros agentes del territorio buscando las complicidades y sinergias para una ecología de recursos económicos, pero también humanos y de conocimiento.

2. Destinar parte de las actividades u objetivos docentes en la producción de vínculos y no sólo en la acumulación de conocimiento o experiencias internas.

3. La autogestión, o el DIY sólo es posible a través de una red de colaboraciones desplegada por el territorio así como otros mecanismos de gestión y financiación.

4. La financiación económico contiene ciertas responsabilidades respecto la procedencia de los fondos así como de las condiciones contractuales que se establecen a través del mismo principio fundacional basado en el cooperativismo.

5. La organización de actividades es una herramienta de financiación, y debe ser considerada también como forma de regreso respecto la colaboración y/o uso de esta institución bisagra por otros agentes externos a ella. Por ejemplo, la cesión de herramientas y recursos para una entidad que produce ingredientes, debe poder disfrutar del menú gastronómico elaborado con estos.

6. Todos los saberes que la ciudad produce son importantes y deben considerarse bajo los mismos principios críticos. Esto es, recuperar una visión crítica de la ciencia y el conocimiento.

7. Esta institución bisagra debe organizarse a partir de un modelo asambleario horizontal donde toda subjetividad tenga su espacio para expresarse pero no imponerse sobre las otras.

8. El trabajo en los espacios periféricos se debe pensar desde los espacios periféricos. El espacio de referencia no debe ser centralizador respecto a los otros proyectos o espacios satélites, que deben conservar siempre su carácter e independencia.

9. Las diferencias deben coexistir dentro y fuera de esta propuesta de institución. El espacio debe ser un espacio de negociación y facilitar un proceso constituyente con todos los antagonismos y complicidades.

10. Honestidad. Todos los agentes, participantes, miembros del modelo institucional que aquí se propone así como los agentes externos se les pide honestidad en las formas y en el contenido con el que se negocia.